Fotografía de Cosimo Antitomaso
Una lluvia intensa
derramó sus lágrimas
sobre los helechos...
Las hojas alfombraron la tierra,
la vida adormecida
esperaba tu regreso.
Aquella puerta jamás se volvió a abrir,
ni brotó humo de la chimenea.
Y así fue como el otoño
reunió para siempre
la lluvia y el desconsuelo.
derramó sus lágrimas
sobre los helechos...
Las hojas alfombraron la tierra,
la vida adormecida
esperaba tu regreso.
Aquella puerta jamás se volvió a abrir,
ni brotó humo de la chimenea.
Y así fue como el otoño
reunió para siempre
la lluvia y el desconsuelo.

Así .... con sentimiento......Muy bueno.
ResponderEliminarGracias, Gola. Me alegro de que te haya gustado.
EliminarMe gusta!
ResponderEliminarBien!!! Muchas gracias, Javitxu!!!
EliminarNostalgico poema lleno de sentimiento.
EliminarMe encantó.
Un abrazo.
Muchas gracias, Josefa. Un abrazote!
EliminarCada día eres mejor poetisa, pura sensibilidad y buen gusto. Saludos.
ResponderEliminarSerá la hora o que estoy nostálgica... pero me ha hecho llorar de emoción.
ResponderEliminarY la música de fondo es pura magia. Gracias por el poema.